Uno de los postulados que tienen las investigaciones sobre la gestión local del hábitat es que los gobiernos locales son la primera línea de respuesta ante la crisis habitacional. Por eso, desde el Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE, CONICET-AVE) se generan estudios en articulación directa con el territorio.
Algunos aprendizajes señalan que para gestionar demandas sociales y urbanas complejas los municipios y comunas enfrentan desafíos propios de un contexto de recursos limitados que, en ocasiones, está marcado por la ausencia de políticas nacionales y provinciales.
“Los gobiernos locales enfrentan hoy marcados desafíos urbanos sin precedentes, como la escasez de viviendas, el crecimiento de la inseguridad y la violencia urbana, el aumento de la desigualdad, la devastación ambiental, el incremento de residuos así como de los efectos de la crisis climática y energética”, señala Daniela Gargantini, investigadora de CONICET en área de Gestión Integral del Hábitat del CEVE.
Gargantini, quien es una referencia en la investigación sobre gestión pública y acceso a la vivienda, enfatiza que estas problemáticas deben entenderse en un contexto de escasez de recursos, no sólo económicos sino de personal técnico y profesional.
En este contexto el accionar de los gobiernos locales se vuelve fundamental y urgente para mejorar el futuro de las ciudades y la calidad de vida de las personas, para ello es importante reconocer algunos ejes estratégicos para este rol.
- El municipio como actor central de la política urbana y habitacionalLos gobiernos locales son el nivel del Estado con mayores competencias directas sobre la regulación, planificación y gestión del territorio. Las políticas urbanas y habitacionales se materializan en el ámbito municipal, lo que convierte a los municipios y comunas en actores centrales y no meros ejecutores de decisiones tomadas de forma centralizada. En este contexto, se vuelve clave que asuman un rol proactivo capaces de intervenir sobre los asuntos urbanos que afectan a su ámbito territorial.
- Cercanía territorial y capacidad diagnósticaLa proximidad del gobierno local con la población le otorga una ventaja estratégica para la gestión: el conocimiento directo de las necesidades, las problemáticas, y de las capacidades de cada territorio. Esta capacidad diagnóstica resulta fundamental para diseñar políticas públicas ajustadas a la realidad local y reducir la brecha entre las demandas habitacionales reales y las respuestas implementadas. Es en el ámbito municipal donde los efectos de las políticas públicas se vuelven más visibles y concretos.
- Decisión política y fortalecimiento técnicoEl ejercicio efectivo de las competencias municipales no depende únicamente de su existencia formal, sino de la voluntad política y de la capacidad técnica para ponerlas en práctica. La formación especializada de los equipos técnicos y políticos es una condición necesaria para enfrentar los desafíos urbanos actuales. Poner en marcha estrategias para reducir los déficits históricos de recursos humanos y técnicos para la planificación y manejo de herramientas de gestión territorial, es clave para un accionar local más sólido en materia territorial.
- Gestión integral, proactiva y articulada del hábitatLa complejidad de los problemas urbanos y el acceso a la vivienda exigen superar enfoques fragmentarios o exclusivamente viviendistas. Los gobiernos locales necesitan desarrollar capacidades para planificar el desarrollo urbano, diversificar estrategias según las distintas situaciones socio-habitacionales y articular con actores políticos, privados y comunitarios. Una mirada integral, multiactoral y procesual sobre la problemática del hábitat permite diseñar políticas articuladas con diversos actores sociales (políticos, privados y comunitarios) con el fin de compartir y redistribuir cargas y beneficios del desarrollo local.La limitada disponibilidad de recursos económicos, en muchos casos empuja a los municipios a depender del financiamiento de niveles superiores del Estado, como el provincial o nacional. Frente a ello, la capacidad de generar recursos propios, aplicar instrumentos de financiamiento urbano y distribuir costos y beneficios resulta estratégica para fortalecer la autonomía local. Asimismo, la sostenibilidad de las políticas depende del anclaje ciudadano, técnico y político de las iniciativas, donde la comunicación pública cumple un rol central.
- Autonomía financiera y sostenibilidad de las políticasLa limitada disponibilidad de recursos económicos, en muchos casos empuja a los municipios a depender del financiamiento de niveles superiores del Estado, como el provincial o nacional. Frente a ello, la capacidad de generar recursos propios, aplicar instrumentos de financiamiento urbano y distribuir costos y beneficios resulta estratégica para fortalecer la autonomía local. Asimismo, la sostenibilidad de las políticas depende del anclaje ciudadano, técnico y político de las iniciativas, donde la comunicación pública cumple un rol central.
La ciencia como aliada
Dar respuestas a la problemáticas del hábitat a nivel local no es una tarea que necesariamente los municipios tienen que enfrentar en soledad. Su convergencia con centros de investigación y organismos científico-tecnológicos es un motor que aporta a su agencia en diseñar ciudades más justas.
“Desde el CEVE, reafirmamos nuestro compromiso de seguir produciendo conocimiento aplicado que sirva de plataforma para que cada gobierno local pueda ejercer plenamente su autonomía y garantizar el derecho a la ciudad para todos sus habitantes”, sostiene Gargantini.
Puntualmente, el área de Gestión Integral del Hábitat del CEVE promueve una visión del desarrollo territorial que integra la innovación tecnológica para fortalecer las capacidades de los equipos locales. Una metodología que fortalece el modo de liderar procesos de transformación urbana sostenibles, inclusivos y ajustados a sus realidades particulares.
Para conocer más sobre este tema les invitamos a leer este artículo publicado en la revista Iberoamericana de Estudios Municipales.