Investigar y promover acciones para la producción de un hábitat sustentable y el acceso a la vivienda digna es uno de los objetivos que orientan la labor del Centro Experimental de la Vivienda Económica como institución del sistema científico.
En este marco, un equipo del CEVE se ha vuelto clave para acompañar el sueño de una asociación civil de la provincia de Buenos Aires: construir 236 viviendas en la localidad de William Morris, partido de Hurlingham, con los fondos aportados por las propias familias asociadas.
El área de Sistemas constructivos de CEVE brinda asistencia técnica a la Asociación Civil 1º de junio Esperanza, para la transferencia del sistema constructivo UMA, que -al igual que otras tecnologías de construcción desarrollados por el CEVE -no sólo resuelve aspectos técnicos de las viviendas, sino que también favorece la organización social y contribuye a fortalecer las capacidades comunitarias y el desarrollo local.
Esta vinculación representa otro importante hito en la articulación entre un organismo de ciencia y técnica como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y una organización territorial que busca dar respuestas a las necesidades de una comunidad.
Las 236 viviendas en Williams Morris
La Asociación 1º de junio es una organización social enfocada en generar soluciones habitacionales a través del desarrollo de proyectos y la construcción de viviendas. Durante sus 30 años de existencia ha impulsado la construcción de más de 500 viviendas para sus asociados en el partido de Hurlingham.
Con la adopción del sistema UMA, la organización procura poner en marcha una línea de producción de componentes y la construcción de soluciones habitacionales, y así quedar con esta capacidad productiva instalada para fortalecer su autonomía.
“La adopción de un sistema constructivo nos da la posibilidad de tener alternativas más reales para poder concretar el sueño de las familias. La falta de financiamiento y la autoconstrucción por medio de mano de obra de los socios que son parte de la entidad, va ayudar a realizar las viviendas tan esperadas y que son un derecho”, explica Edgardo Torres, apoderado de la Asociación.
En tal sentido, Torres pondera la vinculación con un instituto de CONICET que les permitirá contar no sólo con el conocimiento para poder utilizar una tecnología, sino también con la asistencia técnica para llevarlo a la práctica. “Para nosotros que podemos hacerlo con la guía y acompañamiento del CEVE no es una herramienta más, sino una solución real”.
Una tecnología con impacto local
Uno de los objetivos de los equipos de investigación y desarrollo del CEVE es que las tecnologías no sólo aporten soluciones técnicas, sino que también tengan impactos positivos en los territorios.
En ese sentido -a partir de la vinculación territorial- desde el área de Sistemas constructivos impulsan la puesta en marcha y la consolidación de ‘circuitos socio económicos sustentables’. Un concepto que refiere a un modelo productivo que, a la vez de generar soluciones habitacionales, contribuya a la generación de trabajo y al desarrollo local.
La tecnología transferida de CEVE combina la producción de columnas, vigas y encadenados de acero reticulado -conectadas a través de nodos para tener una estructura más rígida- que pueden fabricarse de modo seriado en pequeñas y medianas industrias, con un montaje ágil en obra y un cerramiento con materiales tradicionales.
Lo novedoso en el sistema UMA son sus cabezales multidireccionales, que facilitan el encuentro en los nudos estructurales. Está pensado para techos livianos metálicos, aunque puede aplicarse para prefabricados de concreto o placas cerámicas- y permite la construcción en altura, de hasta dos plantas.
En el caso de la Asociación 1º de junio, la apropiación de este sistema implica la capacitación técnica a los equipos locales en el diseño de las tipologías de vivienda, y en la fabricación y montaje de los componentes constructivos con este sistema.
“La transferencia tecnológica del sistema UMA implica no sólo brindar todos los conocimientos necesarios para producir y montar las estructuras, sino también la documentación técnica, el detalle de las herramientas y equipamiento necesarios para producirlas y el diseño del layout para poner en marcha una línea de producción en una planta industrial”,señala Alberto Floreano, profesional de CONICET en el área de Sistemas constructivos de CEVE.
El arquitecto señala que un aspecto fundamental en la transferencia de la tecnología es que la capacidad de producción habitacional quede instalada en la localidad donde se implementa el programa.
La vinculación entre el CEVE y esta asociación se lleva adelante mediante servicios tecnológicos de alto nivel (STAN) de CONICET y un convenio de know how que suscribirá el organismo. Recientemente la organización firmó un acuerdo marco con la Asociación de Vivienda Económica, de la cual también depende este centro de investigación.